Dice el maestro Jose Manuel Navia que no le gusta que le hablen del “color Navia”. Y aunque al maestro  no le guste yo creo que el “tono” de su fotografía es muy identificable. Dicho “tono” lo consigue de la forma mas simple: fotografiando a determinadas horas y en según qué condiciones.

Puede que exagere un poco pero siempre he pensado que los fotógrafos podemos usar la cámara de fotos como si fuera la paleta de un pintor. En la fotografía analógica primero la película Kodachrome y posteriormente la Fuji Velvia eran usadas por los pioneros del color para conseguir colores intensos en sus fotografías. Con la llegada de la tecnología digital los usuarios disponemos a través de  los ajustes de nuestras maravillosas cámaras de un gran repertorio  para plasmar a nuestro antojo los colores que vemos a través del visor. Dichos colores los podremos avivar , apagar, alterar, combinar o usar tal como los vemos. Será nuestro gusto personal y nuestra formación visual, la que nos permita decantarnos por una determinada paleta.

Por lo tanto, creo, que debemos tomar partido a la hora de seleccionar nuestro “tono” fotográfico. Para conseguirlo lo primero que debemos  hacer es que el balance de blancos de nuestra cámara no esté en automático. Yo no quiero que un técnico en Japón ( mi cámara es Fuji ) me diga cual es el balance correcto para mis fotografías; lo quiero decidir yo. Y yo he decidido trabajar siempre con una temperatura de 5000-5500ºK, como me enseñó Tino Soriano. De esta forma doto de un “tono” cálido a mis fotos que me es muy agradable .

Hay fotógrafos, como Franco Fontana, cuya decisión es trabajar con colores primarios, casi puros

Otros fotógrafos recurren a colores  mezclados, apagados , donde los colores primarios desaparecen y toman presencia los secundarios algo sucios , como en  Gueorgui Pinkhassov.

O en Harry Gruyaert

Harry Gruyaert
Harry Gruyaert

En el caso de la fotógrafa norteamericana Jan Meissner el color se trabaja en la edición posterior consiguiendo unas imágenes casi pictóricas.

En otros casos el color llega a su mínima expresión , como es el caso de las fotografías del arquitecto y fotógrafo danés Rasmus Hjortshoj  influenciado por la luz nórdica.

Rasmus Hjortshoj
Rasmus Hjortshoj

Volviendo al “tono” de la fotografía  de Navia , creo que si  fuera pintor dispondría en su paleta escasos colores, tres o cuatro, como mucho cinco , pero muy mezclados para conseguir esos tierra rojizos  , sienas dorados , azules oscuros casi violáceos, verdes apagados, amarillos oro y un poquito de rojo para dar una pincelada aquí y allí.

¿Y como consigue esta paleta de colores tan característica? . Pues él lo cuenta muy a menudo : “Trabajo a primera y última hora del día , el resto del día lo dedico a interiores”. Es de esta forma tan sencilla que los colores quedan contaminados por el matiz mas bien cálido de los amaneceres y atardeceres del sol . Los colores fríos como el azul del cielo se tornan violáceos , los verdes se agostan y los cálidos se refuerzan en su proximidad.

Por lo tanto creo que es necesario que nos impliquemos con el color, ya sea tomando decisiones con nuestro balance de blancos,con las horas a las que salgamos a fotografiar o con el revelado posterior que hagamos de nuestros RAWS . De esta forma nuestras fotografías tendrán la personalidad que nosotros hayamos decidido y no un señor desde Japón.